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Autorretrato visto como un mito encarnado [Extractos]
No se ha hecho nada si no se ha hecho todo. -Sade.-
1.
Como si algo trascendente fuera posible, el primer acto de trascendencia lo cometí en el vientre de mi madre durante el sexto mes de gestación. Dibujé y escribí pictogramas y jeroglíficos contra la pared curva, provisto de una astilla ósea que obtuve con fuerza demoníaca. Esto provocó enormísimos dolores en el embarazo de Zulma, lo que inspiró al escritor Ira Levin su Rosemary's baby, y a Said, mi padre original, una urgente ceremonia de bautizo (que por fortuna fracasó, al mudar el agua bendita en sangre verde esmeralda).
De esta manera explica el
mundo la abundante identidad de los números, de donde elijo apenas once
ejemplos:
la mañana en que nací, el 18 de agosto de 1966, Roman Polanski (nacido el 18 de agosto de 1933) cumplía sus 33 años; en 1996 cumplí mis 33 en tanto Polanski sus 66; el bebé de Rosemary, tanto en la novela como en la película, nace en 1966; en la última página de su libro, Ira Levin escribe: “completed in august, 1966”; en la novela, Steven Marcato (brujo jefe de la secta que se esconde bajo el anagrama Roman Castevet), nace en agosto de 1886, y el libro que ilumina a Rosemary es editado en 1933 (recordando que estaba lejos de saberse que, dos años después de la novela de Levin, Roman Polanski sería propuesto para dirigir la adaptación); durante años Anton Szandor La Vey hizo circular la leyenda de haber sido el asesor de la película en temas satánicos, lo cual es falso. Pero sí es cierto que La Vey fundó en 1966 la Church of Satan (o Iglesia de Satán), y que publicó en ese mismo año su Biblia de Satán; Brian Warner, nombrado por La Vey sacerdote de la Church of Satan en los años 90, se dedica al rock y es producido por el sello Nothing, de Trent Reznor, quien había comprado, para usarla de estudio de grabación, la casa donde la “familia” de Charles Manson asesinó a la esposa de Polanski en agosto de 1969 (año del nacimiento de Warner, futuro Marilyn Manson); en 1999, comienzo a escribir el guión para una película basada en una obra de Fernando Arrabal (El cielo y la mierda) que seguramente será mi primer largometraje como director. Un año después, Marilyn Manson comienza a escribir el guión para una película basada en una obra de Alejandro Jodorowsky (Los metavarones) que seguramente será su primer largometraje como director; Arrabal (nacido un 11 de agosto) y Jodorowsky (nacido en 1929 al igual que Ira Levin) fundan con Topor el grupo Pánico; Topor escribe Le locataire chimérique, que Polanski dirigió en 1976 y donde actúa Shelley Winters (nacida un 18 de agosto); en octubre de 2002 expuse junto a Victorio Lenz en la sala Accatone, en París, cuyo director es Kazik Hentchel, vicepresidente de la Societé des Amis de Roland Topor...
Pero, ay, al exponer esta numerología a mi amiga Estefanía Pigazzi, nacida un 22 de agosto, respondió como lo hubiera hecho la segunda Alice de Carroll: “Si voy del otro lado del espejo, ¿la naranja seguirá en mi mano izquierda?”. Y es que, parecía indicarme, lo maravilloso de las coincidencias consiste en que nacen al momento de buscarlas, sin haber existido antes en la realidad.
4.
El primer óleo sobre tela que
recuerdo huyendo de mis manos (tal como yo había huido de mi madre), lo pinté
mientras examinaba un libro de
Editorial
Salvat, Cien obras maestras de la
pintura, que reproducía una de las pinturas más erótic
6.
En ese entonces también inventé la literatura. Y, como corresponde a la Historia de la Literatura, lo hice con relatos orales. El más antiguo que recuerdo se lo “expliqué” (yo “explicaba” lo evidente, como hago aún hoy, sin proponérmelo) a Marcelo Uriona, mi primo hermano, una tarde en que nos desprendimos de mi abuela (la estadounidense, Margot Mac Clelland), perdiéndonos entre las tumbas del cementerio de la Chacarita. Mi relato refería a un ser mitad blanco y mitad negro que creía ser dos. La mitad negra era carnívora y la mitad blanca herbívora. La mitad negra estudiaba los cielos, mientras la mitad blanca labraba la tierra. La mitad negra creía ser un cuerpo y la mitad blanca creía ser un espíritu. El espíritu se enamoraba del cuerpo, y nacían niñas y niños de todos los colores.
11.
Nunca supe si fue en la
vigilia o en la otra realidad que ví morir a mi abuelo de Beirut, Charif El
Kheshen, las manos tatuadas reposando sobre la manta azabache, rodeado del
violeta más intenso Luego, en la sala mayor de la casa, hubo una gran puesta en escena con el féretro abierto. Con maestría los brujos confeccionaron un rostro idéntico al del abuelo, hecho además de auténtica piel humana, para colocarlo sobre el rostro inmóvil. Por último, lo transportamos a una casa más pequeña pero igual de lujosa (tan hermosa que daban ganas de morir). Al abrir la puerta conocí a mi primer hermano, Alejandro, esperándonos dentro de un muy bonito ataúd blanco en miniatura. Entonces, para mantener el movimiento, nuestros padres nos compraron un proyector de películas Cinegraf. No tardamos mucho en ponernos en movimiento también, mis hermanos (Sonia y Daniel) y yo, y confeccionamos una extensísima banda de papel de plano en la que pintamos minuciosamente, cuadro a cuadro, nuestra propia adaptación de un libro nombrado Cabeza de Fierro. Luego pinté en una gran cartulina una versión del burro protagonista, como si de un anti-Platero se tratara. Un amigo de mi padre me presentó a la escritora para niños Beatriz Ferro quien, maravillada, trocó mi obra por uno de sus libros: la historia de un zorro que acaba por descubrir la relación secreta entre todas las cosas. Y el movimiento era perpetuo como las plantas.
999.
Tal vez se nace en la especie equivocada. En una vida tan corta podía ser tantos, que acabé por reconocerme en lo diverso. Luego de la carta de presentación llegaba la carta abierta; luego de la carta abierta llegaba la carta de triunfo. Y toda carta era blanca y transparente y nadie podía decir lo posible, y nadie nombraba algo de mí, ni aún cuando empleaban espacios o silencios. Cartas sin letras, sin pausas, sin cartas. Respirar, en todos los sentidos de la palabra. Una vez, una monja muy joven me escribió un poema de amor, absolutamente pornográfico. El poema se llamaba Agónica Fe. Podría recordarlo, pero no lo haré. Imaginar es realizar imágenes ocultas con la asistencia del recuerdo. Las dificultades para fabricar nuevos órganos a partir de células y polímenos sintéticos pueden superarse.
No creo en la interpretación de los sueños. Soñar es presentarnos una realidad que vemos desde el interior de un castillo hacia afuera, en el parque, sabiendo que no iremos a su encuentro porque las ventanas están selladas por fuera y estamos soñando. La realidad es mucho más rica que cualquier interpretación. El número de células gliales quintuplica o decuplica la cifra de neuronas. La poligamia cuadra al hombre; la poliandria existe para la mujer. Y el conocimiento existe para ser saqueado. “El reto mayor que se le haya planteado a la biología molecular, estriba en comprender la arcana construcción en virtud de la cual la información genética da lugar a las funciones de un organismo.” Digámoslo, entonces, claramente: codiciar no es obrar.
Algún día se podrá manipular el tiempo como se hace con el lenguaje, y tendremos una forma de expresión más terrenal. Mientras tanto, lo único que se presenta en el futuro es el horizonte. ¿Por qué no vivir en este planeta unos trescientos años más? Estaría, entonces, en mi primera infancia. “¡Bellos copos de nieve!”, dice P'ang Yun desde el siglo octavo, “nunca caen fuera de ninguna parte”.
Año XXXVI. |